Mi primer embarazo en cifras

Empezaré por el final, a mí no me gusta estar embarazada. Lo siento, pero es que no me gusta y se que hay mujeres que no lo pueden entender, que les parece el mejor momento de sus vidas, que dicen generar un vínculo increíble con su cuerpo y con su bebé, que se encuentran mejor que nunca y si no se encuentran bien lo llevan de maravilla porque les encanta estar en estado de buena esperanza pero a mí no.

embarazo Leo

Yo lo vivo como un peaje, como un trámite para que finalmente, después de 10 meses (porque un embarazo son 10 meses señores, que no nos engañen!) poder tener en brazos lo que yo sí encuentro es lo mejor del mundo mundial pero el embarazo en sí lo omitiría si pudiera.

Es verdad que tiene algún momento guay pero algún momento, no me hacen falta tantos meses y yo el vínculo ya lo genero fuera, desde el segundo cero.

1. Número de intentos hasta el positivo. Lo mío fue PIM PAM PUM BOCADILLO DE ATÚN. Al primer intento teníamos el positivo. Soy una suertuda.

2. Molestias. Durante el primer trimestre tuve muchísimos dolores de cabeza y de los fuertes. Yo que no soy de tener dolor de cabeza, excepto alguno muy esporádico, lo llevé regular pero lo bueno era que me daban por las tardes cuando ya estaba en casa y me podía tumbar en la cama a oscuras hasta que se me pasara.

También desde muy pronto tuve algún episodio de ciática que era bastante dolorosa y me hacía temer lo peor porqué yo lo asociaba al tamaño de la barriga y como para aquel entonces todavía no tenía sufría con lo que me esperaba, pero no, no tiene nada que ver y como ya he dicho fue algo muy puntual.

Lo que sí padecí muchísimo y mi querido marido también fueron las rampas/calambres en el gemelo mientras dormía. Quizás cada noche no, pero muchas noches me despertaba con un dolor intensísimo y el gemelo agarrotado que me impedía moverme y tenía que despertar al páter a manotazos para que me tirara del dedo pulgar del pie. Este achaque fue una constante durante todo el embarazo.

Y ya para terminar, en el último trimestre me dio por vomitar. Sí, a la gente le suele pasar en las primeras semanas, pero yo soy así de estupenda y cuando ya no podía con mi vida del peso, del cansancio, de las ganas de expulsar al bebote se le sumó que el estómago lo tenía ya muy arriba y eso me hacía tener digestiones rarunas y que de vez en cuando mi cuerpo escupiera aquello que yo me había empeñado en meter.

3. Hospital público vs Hospital privado. Yo opté por hacerme el seguimiento por el seguro privado por eso de que te hacen una ecografía al mes y tienes muchísimo más seguimiento. Tomé la decisión que si era una embarazo normal y no había ninguna complicación daría a luz en un hospital privado. Aún así tenía que tener un mínimo de requisitos: que tuviera planta de neonatos, que estuviera cerca de un hospital público y, por último, que tuviera buenas referencias de gente cercana.

4. Semanas embarazo. 40+4 y porque fue una inducción programada sino aún lo tendría dentro de mi ser. La decisión de no esperar a la semana 42 fue mía y solo mía. Mi impaciencia innata, el miedo a ponerme de parto de golpe y tener que mantener la calma (algo difícil), la poca confianza en que el páter estuviera atento al teléfono para que viniera a por mí con el coche (le hice varios simulacros y en la mayoría no me devolvía la llamada hasta pasado un ratito), que se intuía que venía un bebé hermosote y que el menda no tenía ninguna intención de salir por voluntad propia, hicieron que el día que cumplía las 40 suplicara que me lo sacaran ya.

5. Horas de parto. En este punto no me extenderé mucho porque haré un post explicando el parto, pero así como titular y para responder a la pregunta, empecé con la oxcitocina a las 10:00 de la mañana y Leo nació a las 18:03.

6. Dosis anestesia. BENDITA EPIDURAL. Me la puse sabiendo lo que hacía, es decir, tenía muy claro que la quería, no quería intentar un parto sin anestesia ni quería probarme y luego decidir ni nada de eso. Desde el minuto cero tenía muy claro que cuando empezara a sentir dolor la pediría. La dosis no la sé, me la pusieron muy pronto, y tenía un gotero que me la iba suministrando así que no puedo responder a eso.

7. Medidas bebé.  Leo pesó 3’940 kilogramos y midió 52 centímetros. Un bebé muy grande pero según la última eco lo iba a ser aún más así que más que contenta con no sobrepasar los 4.

8. Días en el hospital. Ingresé el 11 de Febrero a las 20:00 para pasar allí la noche y empezar con la inducción a la mañana siguiente y salimos el 14 de Febrero.

9. Secuelas físicas. Pues a parte de los quilos que no me sacaba de encima, una vez di a luz me salieron algunas estrías en los laterales de la cadera… cuando salieron eran un poco escandalosas porque tenían un tono morado pero que se fue atenuando con los meses y ahora son unas marquitas casi imperceptibles y que la verdad tampoco me molestan en exceso.

10. Kilos ganados vs kilos perdidos. PASAPALABRA. No no, tengo que enfrentarme a esta pregunta y con la mano en la báscula diré que gané la friolera de +/- 25 kilogramos. Y los kilos perdidos no los sé muy bien la verdad, pero la realidad es que me quedé embarazada de nuevo sin haber perdido todo lo que me había puesto encima.

Pues este fue mi embarazo,lo definiría como normal y corriente, sin complicaciones y bastante llevadero.

Dentro de poco volveré con  ¡MI EMBARAZO PARTE II!

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